viernes, 30 de marzo de 2007

"Educación difiere de cultura"

Desde hace aproximadamente sret (3) años sé perfectamente que cultura no significa educación. Cultura podría definirse como conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social y país, entre otros; En cambio educación podríamos decir que es como una enseñanza.

Si decimos por ejemplo que una persona no sabe leer, ni escribir; ni sumar, ni restar; no posee ningún tipo de conocimiento (ya sea historia, lenguaje o cualquiera de los ramos que te pasan en el colegio); podríamos decir que estamos frente a una persona ignorante, pero no podemos decir que nos referimos a una persona inculta. Porque por muy ignorante que sea el vive en un lugar determinado (Chile) y está inserto en esta cultura quiéralo o no así.

Es por todo lo anterior que jamás voy a tratar a las personas de incultas.

Es lo mismo que casi nunca digo devolverse si no volver o volverse. Ya que el año pasado aprendí que cuando a uno le prestan algo uno después lo devuelve a quien se lo prestó; en cambio si a ti se te quedó algo en la casa tu vuelves a buscarlo, no puedes devolverte porque no te has prestado a nadie. (Momento ególatra demostrando que aprendo en las clases y no memorizo, si es que puedo presumir).





Pd: Me acabo de acordar que me contaron hace aproximadamente una semana (respecto a los nombres ridículos y eso) que había conocido a un niñito que se llamaba “one dollar” (pronúnciese como se escribe, es decir no “wuan” si no “one”) y ¿por qué? Se preguntarán. Porque su mamá se había encontrado un billete de Estado Unidos y le puse como el presidente.







jueves, 29 de marzo de 2007

"Gente original"



¿Por qué la gente les pone su nombre a sus hijos? Me cargan las personas tan poco originales o tan orgullosas de sus nombres como para llamar a sus hijos como ellos.

Si te llamas Felipe no le puedes poner a tu hijo Felipe; cómo no se te va a ocurrir o no te va a gustar otro nombre (que por cierto es el caso de mi papá y mi abuelo). O el nombre de sus papás a sus hijos (considerando que casi siempre tienen nombres muy antiguos y pasados de moda, porque por lo general se arrastran de generación en generación).

Esto de los nombres es algo tan extraño. Igual si me pongo a pensar debe ser difícil elegir un nombre. Es algo que cargará la persona para toda su vida, por lo que debes hacer una buena elección; es por esto que no entiendo a la gente que pone nombres ridículos a sus hijos; por ejemplo, cuando yo era chica vivía en una casa súper grande y típico que siempre algo se echaba a perder, entonces teníamos al infaltable “maestro chasquilla” (me gusta ese término, no me pregunten por qué) y le decían “Leto” (hermano del “maestro trevi” que hacía arreglos en la empresa de mi papá) y siempre era sólo Leto. Un día mi nana le preguntó cuál era su nombre real y él dijo “Electo” y mi nana obviamente le preguntó por qué y realmente la respuesta me sorprende hasta el día de hoy: su mamá tenía muchos hijos ya y cuando él nació no se le ocurrió nada mejor que ponerle Electo porque era el día de las elecciones presidenciales. ¡¿Qué le pasa a esa mujer?! Ciertamente no sé si el grado de educación tenga algo que ver con todo esto, pero yo creo que sí; no es por despreciar a la gente de poca educación, pero al nivel de ponerle ese nombre a su hijo y por esa razón creo que llego a estar de acuerdo con los pingüinos cuando se quejaban de la mala educación en Chile.

Qué decir de los nombres extranjeros acompañados de apellidos locales. No tengo nada contra ellos, pero contra sus padres sí, cómo tan mal gusto para ponerle Bryan a su hijo y apellidarse Soto. De verdad es algo que no me cabe en la cabeza. Y espero que mi futuro esposo no tenga esos gustos locos.

Si tengo un hijo me gustaría ponerle Judas, pero en realidad no creo que me lo acepten. Bueno aún me queda mucho tiempo para pensar en eso, espero.




martes, 27 de marzo de 2007

Hipncomerciales



No sé por qué creo más de la mitad de lo que dicen en los infomerciales y quiero adquirir la mayoría de los productos de antena 3 directo. En realidad no sé para qué podría usar la ultimate ladder que son 8 escaleras en una, pero siento poderosas ganas de comprarla.

Qué decir del jack la lanne's power juicer que es un extractor de jugos. En realidad nunca me han gustado las frutas y verdurar y dudo que ingiriese los jugos naturales, pero no puedo evitar desearlo más que nada en la vida.

Creo que la mayoría-por no decir todos- los productos que nos ofrecen en la televisión estos famosos infomerciales de verdad no los necesitamos. Si me pongo a pensar; ¿Para qué podría yo querer la ultimate ladder? (8 escaleras en 1) La respuesta es obvia: para nada. Vivo en un edificio y no soy presisamente un "maestro chasquilla" que me dedico a hacer arreglos caseros.

Tanto me hipnotizan que debp confesar que me he metido más de una vez a la página web a ver lo que he visto una y otra vez por aproximadamente 15 minutos en la televisión.

Sinceramente creo que nunca lograré descubrir por qué los infomerciales pueden llegar a ser tan persuacivos y captar de tal manera nuestra atención; al menos me queda el consuelo de que no soy la única persona que cae, ya que al comentarlo con algunos amigos me han
confesado que se comprarían el nicer dicer o el ab king pro.